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lunes, 2 de febrero de 2009

Everon - Fantasma (2000)

"So we burned out, before we ever burned"

Everon es una banda poco conocida, sobre todo porque Oliver Philipps hace todos los discos por amor al arte. Él es propietario de Spacelab, un importante estudio de grabación y producción para el rock en Europa, donde ha producido discos de bandas nada despreciables como Delain. Lo tiene casi todo y además es un gran músico, aunque sumamente tímido y con baja autoestima. Es un hombre que sufre del complejo Tuomas Holopainen: a pesar de hacer grandes composiciones, siempre dice que no es en realidad una persona destacable y que, además, las canciones las hace en cinco minutos, porque es algo demasiado simple. Sin embargo, si Oliver Philipps olvidara un poco su amor al arte y se dedicara un poco más a la promoción de Everon, podríamos ver que esta banda se convertiría automáticamente en un referente del rock progresivo y sinfónico. Es la música perfecta para aquél que busca un sonido melódico, a veces orquestal, tímidamente virtuoso, nada pretencioso pero a la vez grandioso. Si algo caracteriza a Everon es un sonido demasiado identificable, una marca personal inconfundible, un acercamiento al AOR y a la música progresiva.

Fantasma fue su cuarto disco de estudio y salió al mercado en el año 2000, apenas iniciado este siglo. No se trata de una obra conceptual, pero tampoco podemos decir que es un álbum orientado a canciones, sino a un mismo sentimiento, a una temática sutil que desprende nostalgia, pesimismo pero también algo de esperanza. Fantasma se grabó luego de la muerte de un buen amigo de la banda, tras un accidente automovilístico. Por otro lado, Oliver veía cómo se acababa una vieja relación de años, y ante eso la música tenía que ser profundamente emocional y dramática. Las tragedias traen siempre algún elemento inspirador, sin duda alguna.

El disco comienza con Men of rust, un tema bastante típico para iniciar un disco de Everon, donde los teclados toman protagonismo junto con las guitarras. El aura aunque en un principio parezca alentadora con el paso del tiempo comienza a tornarse oscura hasta estallar en un gran estribillo apenas entrado el minuto cuatro del tema.

Perfect remedy es el segundo tema y es realmente destacable, tanto por la letra como la música en sí. "People like us sometimes drown in melancholy" es sólo una de las bellas frases que adornan a esta canción que se vale de la constante repetición de la frase "people like us" para generar un tema muy original. La canción se encuentra a caballo entre una balada y una canción de tintes épicos, que muestra una melodia con geniales crescendos junto a varias superposiciones de voz.

En cambio, Fine with me nos muestra la faceta más ruda de Everon, al ser ésta una canción claramente de metal, que comienza con un riff bastante pesado y un trabajo en la batería más que interesante. Por sí sola es una canción buena de metal progresivo, aunque como un todo parece contrastar con la estética del disco.

A day by the sea es prácticamente una balada dramática y emocional, con el sello de la casa. La temática está un poco gastada y puede rayar en un lugar común, pero la música es realmente destacable, incluso la línea del bajo es muy buena, sin mencionar que as orquestaciones acompañan muy bien a la banda. Ésta, además, es la típica canción lenta que uno se puede esperar de Everon, por lo que se muestra como un referente obligado para todos aquellos que quieran conocer el lado más tranquilo de esta banda alemana.

La suite del Fantasma (The Fantasma suite)

:::::Ésta pieza musical es el centro, el corazón del álbum. En inglés, it's the core of this album, the kernel of this work of art. En sí se trata de cuatro canciones separadas, pero que para efectos prácticos son una sola: The Fantasma suite, a veces llamada simplemente Fantasma. Son varias secciones las que conforman este tema de catorce minutos.
:::::Los primeros dos temas son Right now... y ...til the end of time, que juntas forman una sola sección de dos partes. La primera es puramente instrumental, y si uno quiere conocer el virtuosismo de Everon, aquí está la canción idónea. A diferencia de algunas piezas instrumentales, ésta sí es en verdad pesada, con una presencia constante de las guitarras distorsionadas y de una batería que de a ratos suena ruda. La transición es prácticamente imperceptible, y así es como comienza la segunda parte de la suite, que siguiendo la estética de Right now... se vuelve una pieza memorable y de gran presencia, que además cuenta con unas letras muy interesantes. El tema principal, evidentemente, es el amor. El trabajo vocal es, además, soberbio. Oliver hace uso de gran parte de su registro, por medio de varias capas de voz. Por cierto, en el minuto 2:20 podemos escuchar unos violines hermosos que remiten inevitablemente a The rest will flow de Porcupine Tree, del disco Lightbulb Sun, que también es del 2000.
:::::La tercera parte de la suite es Fantasma-Theme, que es sólo una pequeña pieza de piano de un poco más de treinta segundos, cuyos acordes acompañarán la estética del resto de la gran canción. Un chelo da inicio a The real escape, la sección que comienza a mostrar los tintes más dramáticos de la suite, acompañando perfectamente a la letra del tema. Las cuerdas, pues, son el fundamento de esta bella pieza que explotará de manera apoteósica cerca del tercer minuto. A partir de ahí encontraremos referencias instrumentales a las primeras dos secciones, hasta que finalmente se da paso al último tema de la suite: Whaterver it takes, que es, por mucho, el más intenso de todos, continuando así con la apoteosis anunciada.

Battle of words es en el tracklist el noveno tema y es una canción instrumental bastante más relajada, donde nuevamente escuchamos los típicos teclados acompañando a unas guitarras que trazan una melodía bastante amigable.

Con May you vuelve una balada con ínfulas de grandeza y una temática bastante trillada que personalmenete no comparto: ya que me dejaste ve y sé feliz, encuentra a ese ser especial porque me importa tu felicidad. Cuernos, nadie piensa así en la vida. Lo bueno, es que es una gran canción que compensa el lugar común de las letras. De hecho, es una de los temas más hermosos de Everon.

Ghost-Intro y Ghost son prácticamente una canción, acaso la mejor del disco y de Everon después de la suite. Ésta es más bien sobre la idea de que estamos muertos mucho antes de dejar de respirar, no tiene mensajes de esperanza pero tampoco es sobre la perdición. Musicalmente hablando es genial, tanto el trabajo de las percusiones como la melodía son sublimes. El final es completamente apoteósico y el solo de guitarra es épico. Todo finaliza con una respiración que cesa, con un hombre que ya no puede tomar aire, con alguien que muere...

Fantasma, para decirlo en pocas palabras, es el mejor disco de Everon y una de las grandes sorpresas de la década. Éste es un gran trabajo porque, además, marcó otro punto de partida para Everon, aunque éste comenzó con su disco Venus. Por otro lado, a pesar de ser un genial trabajo, hay un par de canciones que quizá rompen con la estética del disco. Me refiero a Fine with me y Battle of words, que si bien son temas buenos, no terminan de cuadrar del todo con el ánimo de este trabajo. De cualquier forma, con Fantasma nos encontramos ante un esperanzador inicio de década.

9.7/10

Como Oliver Philipps es un enamorado del arte, mejor hago un poco de ayuda a la comunidad. Aquí están los enlaces para bajarlo:

Baja aquí Fantasma de Everon.

Si no sirve el enlace, de aquí también lo pueden descargar:

PARTE 1
PARTE 2

Password: Phonograph

miércoles, 9 de julio de 2008

Everon - North (2008) (Descarga)


Everon es una de esas bandas que es difícil saber por qué son tan desconocidas. Se trata de un grupo de metal progresivo liderado por Oliver Philipps, el genio creativo de la banda, que se encarga de las voces, el piano, el teclado y las guitarras. Hasta la fecha tienen siete discos, pero todos son bastante desconocidos. Por otro lado, sus últimos trabajos, Flesh y Bridge, fueron grabados ambos en el 2002, con lo que los fans de la banda tuvieron que esperar seis años para que saliera a la luz un nuevo material. La espera no fue en vano, porque en este 2008 Everon nos sorprende con un trabajo sumamente interesante, que yo definiría como symphonic progressive rock/metal. Para todos aquellos que temen del progresivo no tienen que preocuparse demasiado: esta vez no encontraremos ningún elemento que nos recuerde a Dream Theater. En cambio, hallaremos sonidos orquestales con una buena base de rock y metal, todo envuelto en una producción impecable.

North no podía comenzar de mejor manera: Hands es un tema que parece simple, pero que no lo es. La base musical está sumamente cuidada. La orquesta, a diferencia de lo que ocurre muchas veces, acompaña muy bien a la banda, en vez de opacarla. La canción es sumamente efectiva y poderosa, así como su estribillo y la voz tan particular de Oliver. Éste es uno de esos temas que quedan rondando en la cabeza por mucho tiempo.

Brief encounter sigue la misma línea de la canción anterior, pero es algo más sinfónica por momentos y un tanto más calmada y épica. La guitarra acústica marca el preludio para un estribillo simplemente hermoso, lleno de emotividad y sentimiento. Otro aspecto importante del tema es la letra, que si bien es una crítica a la fe, ésta no cae en los lugares comunes de quienes reniegan de una religión.

El piano y un cello melancólicos dan apertura a la tercera canción, From where I stand, que se trata de una balada sinfónica con múltiples elementos. Nuevamente asistimos al encuentro de una carga de emociones, con matices en la música que destacan por su genialidad. Es difícil destacar algo de este tema, porque por sí mismo es muy bello: tanto la voz de Oliver como el estribillo y el solo de guitarra son excelsos.

Nuevamente aparece un cello, que será la introducción de The test of time, un medio tiempo que cuenta con un estribillo muy destacable. Una canción melódica y algo más simple que las anteriores, pero que no por eso pierde efectividad y poder.

North es el quinto tema y es el track que le da título al álbum. Es una canción bastante melancólica que evoca imágenes muy bellas, que pueden ir desde ambientes tristes e incluso lugares con optimismo. La interpretación, obviamente, queda a juicio de quien escucha esta canción, pero lo cierto es que este tema no deja impávido a nadie.

Con un estilo muy distinto, algo electrónico, da inicio South of London, que se trata de una canción más animada, donde nuevamente las letras juegan un papel fundamental. Esta vez se trata de la crítica política. Tal vez el tema pueda parecer un repelente a quien no desee inmiscuirse en estos temas, pero a diferencia de grupos como Rage Against the Machina, Oliver Philipps sabe muy bien cómo aderezar sus críticas con un importante toque de sutilidad.

Wasn’t it good abre con una atmósfera muy íntima hasta que se convierte en un medio tiempo liderado por una increíble orquesta y la genial ejecución vocal de Oliver. En realidad, podemos decir que en este disco se amalgama muy bien un poco de lo que es todo el disco.

Woodworks es un tema completamente instrumental, bastante ecléctico, por cierto, porque hasta suena una sierra eléctrica… Más allá de eso, la canción nos muestra la originalidad de estos músicos, donde el piano es el líder. Todo acompañado de una atmósfera mucho menos oscura y más brillante, lo que llega a contrastar con lo que se había venido escuchando.

En la recta final del disco nos encontramos con Islanders, una canción donde no participa Oliver y en cambio la voz corre a cargo de Judith Stuber. Definitivamente éste es el track más particular del disco: es una balada muy calmada sin elementos de rock, que desentona un poco con la estética de este trabajo. No estoy seguro de que funcione demasiado bien, aunque en sí la canción no es mala.

Para cerrar tenemos Running, cuyos mejores momentos se hallan contenidos en el estribillo, que se muestra épico y sinfónico. Aunque creo que es un poco más interesante el concepto que hay detrás de la canción, que en la música en sí misma (salvo el coro, que es genial).

North es un álbum impecable, compacto, meticuloso, lleno de belleza y espectacular. Es complicado destacar un solo elemento, porque al parecer estos músicos se propusieron crear una obra que conjugara montones de elementos y matices, que lo mismo brillan por sí solos que en conjunto. Creo que Oliver Philipps podría describir infinitamente mejor que yo lo que, efectivamente, pienso de su trabajo:

En cierto modo Everon construyó una reputación de ser una banda progresiva con una mente simple y eso está bien. Nunca he intentado escribir música que suene complicada o sofisticada ya que creo en el poder de melodías claras y simples que se pegan a la mente. Para una llamada banda progresiva esto debe ser un enfoque inusual, pero nos gusta ser diferentes.

Hasta la fecha, éste es el disco del año, o por lo menos uno de ellos…

9.6/10

Descarga aquí el disco (Rapidshare)

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